Parece mentira, pero
la realidad diaria continúa marcada por ETA, por el PSOE y por Rodríguez (Zp), uno para todos y todos para uno. Y es que, creo, a día de hoy nadie podrá dudar de las intenciones de un Presidente de Gobierno abandonado a la suerte de lo que le marcan los asesinos porque, si no, a que fin viene esta nueva deriva de
continuar apostando por el diálogo con ETA en vez de con el PP tras un atentado, que no accidente, terrorista. ¿Se sentirá más cómodo? No lo puedo entender por más vueltas que le doy, salvo que, eso sí, piense que será el salvador de España y esto le hará ser Presidente de por vida.
Y digo todo esto porque parece ser que, tras presentar Mariano Rajoy la intención de llevar a la reunión del Pacto antiterrorista y al Parlamento una serie de iniciativas y propuestas encaminadas a la derrota de ETA, le ha faltado tiempo al PSOE (a través del inefable López Garrido) a llamar a todos los grupos parlamentarios para decir que
van a vetar esos temas y que no están dispuestos ni siquiera a discutirlos. ¡¡Pero que se han creído esta
“tropa”!! ¿Que esto es Venezuela? ¿Que Zp es Chávez y que aquí en vez de una democracia
tenemos una revolución bolivariana? ¡¡Esto es una vergüenza!!
Nadie, con dos dedos de frente en este país -estoy seguro-, puede aprobar las intenciones que -desde el primer día- tiene en su cabeza Rodríguez (Zp) de
aislar y arrinconar al PP, objetivo básico y único, (me preocupa que esta misma intención la tenga ETA como ha dicho en su último comunicado, porque es demasiada coincidencia, ¿no?) porque no lo va a conseguir. No lo consiguieron con el
Pacto del Tinell, no lo consiguieron con el
estatuto de Cataluña, tampoco con su
proceso de paz y ahora tampoco lo van a lograr con un
vergonzante diálogo que debería darles lo que no tienen.
Desde luego, estos días estamos comprobando la estrategia gubernamental que, pasando por
“accidentes” (ahora llamados lapsus), por manifestaciones, por entrevistas, por descalificaciones, por peticiones de perdón por demostrar incompetencia sin asumir ninguna responsabilidad y, por supuesto, por hacerse la víctima no de ETA sino del PP, está intentando solapar una realidad que determina: un diálogo en un futuro próximo (sino ha empezado ya), un cumplimiento de los compromisos a los que han llegado con ETA (que nadie duda que lo que pasó fue por no haberlos cumplido) y una búsqueda de un nuevo socio como es el PNV. Sí, ese que ha pedido
a través del Lendakari que se acerquen ya los presos y se legalice a Batasuna.
Pero bueno, ellos veran lo que hacen. Lo malo de todo esto es que, al final, los resultados -que sabemos cuales van a ser- los sufriremos todos y éste no habrá aprendido nada porque, como decía el mal torero,
“lo que no puede ser no puede ser y lo demás es imposible”.
Hay que seguir hacia delante. No nos van a callar porque somos muchos (cada vez más) los
que estamos dispuestos a dar la cara y continuar apostando por la democracia, por el Estado de Derecho, por la derrota final de los terroristas y, sobre todo, por el recuerdo de aquellos que dieron su vida por mantener unas convicciones y unos principios que deben guiar nuestro objetivo -que no es otro que la libertad- y, para ello, haremos lo posible por hacer llegar en estos momentos a los ciudadanos dos cosas muy importantes. La primera, que entendemos que
el PSOE no quiere que la gente sepa que hay políticas alternativas a las actuales; y, en segundo lugar, demostrar -por que son así- que
las iniciativas que presenta el PP son contra ETA y no contra el Gobierno, por mucho que estos vendan lo contrario para confundir y engañar a la gente de buena fe.