El Gobierno del Partido Popular ha recibido la peor herencia de la democracia. Y esta no es simplemente una frase hecha sino la realidad que asumimos desde la responsabilidad que la mayoría de los españoles han puesto en nosotros. Una realidad que deben conocer los ciudadanos a la hora de valorar las primeras medidas que está adoptando el Gobierno de Mariano Rajoy, unas medidas difíciles pero necesarias ante una situación inimaginable. Una situación que deja un agujero en las cuentas públicas, donde el Gobierno socialista nos lega una cifra de paro que en la EPA del cuarto trimestre puede alcanzar los 5,4 millones de parados.
Y estas con ser unas barbaridades importantes no son las únicas. Hay que recordar o mejor dicho, hay que revelar que en 2011 los socialistas salieron del Gobierno gastando 90.000 millones de euros más de lo que ingresamos. A cada español le generaron una deuda de 2.000 euros.
La situación es mucho peor de lo que preveíamos antes de llegar al Gobierno. Hasta noviembre de 2011 el Gobierno socialista insistió en una cifra de déficit del 6% para el conjunto de las administraciones públicas.
Durante el traspaso de poderes, hasta en tres ocasiones, se negaron a facilitar un dato oficial.
Fue el 26 de diciembre (y no antes) cuando la Intervención General del Estado desveló la cifra del 8%, que incluso podrá superarse en unas décimas. Abandonaron pues el barco, dejándolo a la deriva y sin dar la señal de socorro.
Por si les parecía poco, el boquete adicional era de 20.000 millones de euros (3.000 de la Administración General del Estado, 1.500 de las corporaciones locales y 15.000 correspondiente a las CC.AA.).
Ni siquiera las comunidades gobernadas por el Partido Popular pudieron prever su situación financiera. El Gobierno se negó, una y otra vez, a prorrogar los PGE como se le había pedido y mantuvo unas previsiones para 2011 que resultaron ser falsas.
No pueden decir (y si lo hacen así mienten) que conocíamos la situación. Ni siquiera los recortes que aplicaron las CCAA del Partido Popular tras las elecciones del 22 de mayo pudieron paliar la situación heredada.
Por si no fuera suficiente, en la Seguridad Social (como ya ocurriera en 1996) nos encontramos un desfase de 5.000 millones respecto de las previsiones. Tras llenárseles la boca con la defensa de las políticas sociales, los socialistas volvieron a marcharse limpiando la caja. Solo lo salva el fondo de reserva que en su día creó el Partido Popular.
Frente a esta situación, el Gobierno del PP ha demostrado que sabe establecer prioridades y que antepone la equidad, la justicia y la protección social. Lo contrario de lo que hizo el PSOE en el Gobierno, cuando recortó las pensiones, el sueldo de los empleados públicos y subió el IVA, afectando por igual a los que más tienen y a los más vulnerables.
Estamos, pues, obligados a tomar medidas, a hacer lo que los socialistas ni quisieron ni supieron hacer. Reformaremos la economía, ajustaremos el gasto y aumentaremos los ingresos.
Hola a tod@s. Me llamo Ramón y, desde hace algunos años, estoy metido en esto de la política. Lo mío creo que ha sido una vocación desde muy joven. En la actualidad, soy Diputado del PP por Zaragoza. 